Año nuevo, vieja dinámica del capitalismo en crisis
Durante décadas la masacre de trabajadores palestinos por parte de Israel ha ensangrentado Gaza y sus alrededores, con al menos 70.000 muertes confirmadas, en un Oriente Medio cada vez más inestable y convulsionado. Desde hace más de dos años, en medio de una indiferencia general casi total, un sangriento conflicto interno se ha prolongado en Sudán, dejando cientos de miles de muertos y desplazados. Este conflicto ha sido durante mucho tiempo escenario de una creciente penetración de los imperialistas más fuertes o aspirantes, siempre dispuestos a alimentar o prolongar guerras civiles en este o aquel país, a vender armas para obtener ganancias, a bombardear poblaciones para instaurar la democracia (¡el reciente bombardeo estadounidense de Nigeria se nos presenta como una forma de defender a cristianos inocentes!). En el este, las fronteras occidental y oriental de la India son focos de conflictos no resueltos, y en el llamado Indo-Pacífico y entre los mares de China del Norte y del Sur, las guerras y escaramuzas locales se alternan con tensiones crecientes entre imperialismos viejos y jóvenes (EE.UU. y China en el caso de Taiwán, pero no solamente).