Un ejemplo de militarización social.
No nos interesa el grado de proletarización de los controladores de vuelo españoles, protagonistas en los primeros días de diciembre de 2010 de algunos días de duros conflictos sindicales. Ciertamente, no hay comparación entre sus condiciones de privilegio en los aspectos normativos y salariales y las condiciones de los trabajadores emigrantes, en riesgo de ser tiroteados y arrestados cuando cruzan las fronteras españolas, cazados por los caminos y señalados como portadores de peste, ni con las condiciones de los trabajadores de la industria y los servicios, ni con las masas de proletarios despedidos de las empresas. No nos interesa el (altísimo) grado de corporativismo que caracteriza a la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA, el sindicato autónomo que agrupa al 97% del total de los controladores de vuelo: cerca de 2400 trabajadores) en comparación con el corporativismo (indudablemente menor) del de Comisiones Obreras y la UGT, quienes callando ante el ataque militar introducido en la disputa, han tomado distancia respecto a los trabajadores, temiendo el ejemplo de una lucha radical.